jueves, 4 de julio de 2013

JESÚS ALIMENTANDO A CINCO MIL



Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias.
 Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos.
 Entonces subió Jesús a un monte, y se sentó allí con sus discípulos.
 Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos.
 Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?
 Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.
 Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco.
 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo:
 Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?
 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones.
 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían.
 Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.
 Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido.
 Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.

Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.  (JUAN 6)

No hay comentarios:

Publicar un comentario